Las mujeres no votan, la agenda de la derecha

Por: Oscar Vázquez Chávez @OscarVazquezCh

La derecha mexicana se emociona por ver el avance en Latinoamérica de grupos y partidos que les son afines, Milei en Argentina, Noboa en Ecuador o De la Espriella en Colombia les hacen suspirar, por sus hechos puedo decir que pretenden tomarles como modelo para buscar remontar sus privilegios en México.

Influencers ultra conservadores se han dado el tiempo de repasar y maquinar disparates como el de quitar el derecho al voto a las personas que sean derechohabientes de algún programa social o de quitar el voto a las mujeres y que se asigne un voto por hogar, sorprende escuchar ideas tan retrógradas ya tan avanzado el siglo XXI pero hace evidente el intención de importar un modelo y se sienten seguros de imitar el dogma “libertario” de personajes nefastos que han tenido picos de popularidad en sus países. Vaya contradicción, los que se hacen llamar “libertarios” piensan seriamente en anular la libertad de las mujeres para votar y ser votadas.

Salinas Pliego es un misógino que ha insultado pública y directamente a las mujeres, no extraña que ahora trate de argumentar por qué no es cierto que exista la desigualdad de género, ni brechas de género por razones estructurales, en realidad su argumentación al respecto es bastante pedestre, no se sostiene por mucho tiempo si se le somete a un análisis crítico, ni desde lo teórico y mucho menos si se confronta con datos. A pesar de ello él y otros enarbolan ideas que parecen de otro siglo y me parece que es porque han elegido llegar al 2030 habiendo provocado una mayor polarización simulada, echando mano de los aparatos mediáticos de los que son propietarios y de estrategias multimillonarias en redes sociales. 

Es necesario recordar que en nuestro país la derecha ha tenido importantes reveses recientemente, desde la derrota que tuvieron en 2018 han ido de mal en peor, los partidos derechistas en México hoy gobiernan solamente al 26% de la población a nivel estatal, los espacios legislativos los tienen perdidos y la elección del poder judicial mermó su capacidad de control. Tal escenario los tiene desesperados y buscando la forma de dar vuelta atrás en cuanto a las medidas que han tomado los gobiernos de la 4T.

Están convencidos de la necesidad de importar un modelo para recuperar el poder que perdieron en 2018, quieren empujar a algún perfil escandaloso, disonante, con ideas corridas a la extrema derecha para tratar de captar el voto más conservador. La verdad es que no entiendo su perspectiva, aunque siempre las han tenido y las guardaban para sus sobremesas, las ideas más conservadoras que ya impulsan abiertamente atraen al electorado que históricamente ha votado por ellos y quizá llegue a despertar interés en alguna parte de la población primo votante.

El triunfo político más importante que ha tenido la Cuarta Transformación en México es el de la batalla por el relato histórico del país, AMLO llegó al poder habiendo vivido y relatado toda una odisea, suya y de generaciones atrás, su lucha siempre hizo sentido con su discurso, antes de llegar al poder, como opositor aislado mantuvo la pelea por el relato y su versión triunfó en 2018, de ahí en adelante el relato de su corriente política se ha mantenido vigente y al parecer sigue saliendo adelante.

Claudia Sheinbaum ganó la elección en 2024 coincidiendo en el mismo relato histórico ya validado por la mayor parte del pueblo, en la totalidad de las encuestas la presidenta mantiene altos niveles de aprobación, el reconocimiento internacional se lo ha ganado por mantener una relación relativamente conveniente para México con EEUU. La batalla del relato se sigue ganando y los hechos son los que la mantienen viva.

Qué lamentable que en aquella noche del 1 de julio de 2018, en la mente de los dirigentes conservadores de México no había una inquietud por renovarse, por reinventar sus partidos, por construir una propuesta alternativa de nación para confrontarla con el gobierno entrante, parece que no les interesó analizar con seriedad por qué perdieron con tal contundencia,  lo que había en sus mentes era una profunda molestia que se ha ido incrementando con los años y que se ha empatado con las recomendaciones de asesores de comunicación política como Javier Negre, que les ha impulsado a echar a andar a perfiles como Lily Tellez, Salinas Pliego, Alito Moreno o Maru Campos, groseros, pendencieros, gritones, provocadores, al final esperan a que la gente se enganche y les compre una nueva versión del relato.

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