
La Ciudad de México atravesó con mucha intensidad el último tramo de llegada a la inauguración del Mundial de futbol 2026, ya dediqué una columna para analizar el tema a nivel nacional pero vale la pena hacer zoom en la CDMX, por su magnitud, porque aquí se inauguró la justa deportiva y porque hubo mucha atención mediática entorno a ese momento.
Una de las críticas que más sonaron fue que los arreglos, intervenciones e inversiones que realizó el gobierno de Clara Brugada fueron “superficiales”, “por encimita”, “pinturita morada por aquí y por allá”, la oposición invirtió mucho para insertar ese relato a como diera lugar, Movimiento Ciudadano sacó del cajón a Chertorivski para salir a hacer críticas chafas, tan chafas como el progresismo del PAN naranja.
En la entrega de las estaciones Tasqueña, General Anaya, Ermita y Portales, 4 de las 19 que fueron recientemente remodeladas, la Jefa de gobierno derribó esas malintencionadas críticas de la oposición con datos contundentes. La intervención en el Sistema de Transporte Colectivo Metro fue integral y un dato puntual demuestra que se realizó con entendimiento de las condiciones de la infraestructura existente: dos terceras partes de los recursos invertidos fueron destinados al mantenimiento profundo de trenes y vías, lo cual significa una inversión que supera los 1 400 millones de pesos, mientras que poco más de 700 millones se ocuparon para la renovación física.
En una conversación cotidiana, una compañera de trabajo me comentó “…mejor no hubieran remodelado nada, mejor hubieran comprado trenes…”, conozco a quien lo dijo y sé que su comentario traía “jiribilla” y grilla, en fin, la realidad es que la narrativa de la oposición estaba haciendo su chamba y es necesario dar a conocer lo que realmente sucedió: en la línea azul, una de las más transitadas de nuestro sistema de metro, se recuperaron 7 trenes, logrando pasar de 27 a 34 convoyes, se logró renovar el 75% de los vidrios dañados, se repararon muelles, se les cambiaron tarjetas electrónicas, entre otras acciones.
Para que nos demos una idea y no caigamos en el relato opositor: comprar 1 tren de rodamiento neumático cuesta 420 millones de pesos aproximadamente, con lo invertido por el gobierno de Brugada se hubieran comprado apenas 5 trenes, definitivamente fue mucho más redituable lo que se hizo, se remodelaron estaciones y además se recuperaron trenes.
Las remodelaciones de las estaciones fueron integrales, es decir, se hizo de todo: se cambiaron pisos, techos, señalética, iluminación, impermeabilización, se agregaron más de 1 600 cámaras al sistema de videovigilancia, se renovaron los accesos e instalaciones incluyentes para los usuarios, además se dio una nueva y hermosa imagen con murales del reconocido artista plástico Alberto Castro Leñero.
Bien lo dijo Clara Brugada, “el mundial se va…” pero el pueblo se queda y necesita atención y dignidad en la infraestructura más importante de la movilidad chilanga, el metro es fundamental y de su buen funcionamiento depende la calidad de vida y la productividad de casi 5 millones de personas que lo utilizamos todos los días. El gran reto que asumieron la Jefa de gobierno, Adrián Ruvalcaba, actual Director del Metro, y Héctor García, Secretario de movilidad, fue realizar muchas de las intervenciones manteniendo el servicio activo, los cierres de estaciones fueron puntuales y acotados en el tiempo, podría decir que dicha decisión es controversial por las incomodidades que significa para las y los usuarios pero que reduce el inconveniente de retirar camiones de otras rutas para atender el servicio alterno.
Vayamos preparándonos porque la línea verde que va de Ciudad Universitaria a Indios Verdes será intervenida con el mismo método, servicio activo y cierres cortos y específicos. La realidad es que nuestro metro necesita continuar recibiendo inversión profunda e integral.





