
El gobernador Rocha Moya pidió licencia de su encargo, actitud política muy importante para facilitar las investigaciones e impedir que continúe el desgaste mediático hacia la 4T y hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, estrategia o trend empujado con tesón por representantes bien identificados de la oposición como Salinas Pliego y su golpeteo permanente desde TV Azteca.
Después de que el gobernador con licenciafuera acusado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, específicamente a través de laFiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, las respuestas y declaraciones de las y los liderazgos del movimiento por la 4T se han manejado con mucho cuidado, sobre todo porque hay necesidades fundamentales que tener en mente: proteger al movimiento de la mancha que podría dejar la comprobación contundente de las acusaciones realizadas al gobernador, cuidar la estabilidad del movimiento que se encuentra a puntos de comenzar su proceso interno y resguardar la estabilidad nacional ante la andanada mediática del caso.
Era obvio que la atención del país entero se dirigiera a un caso tan complicado como este, todos los medios tradicionales, digitales y alternativos dedicaron y siguen dedicando tiempo y espacio a las novedades del mismo, y ello hay que analizarlo con detenimiento, mucho más cuando hay elementos que sencillamente resultan sospechosos.
Primero, la ley de extradición respectiva señala que los procesos de investigación y acusación deben ser llevados de manera confidencial, con el objetivo de respetar la máxima de presunta inocencia de las personas involucradas, sobra decir que en el caso de Rocha Moya y los otros 9 ciudadanos mexicanos acusados no se respetó la secrecía indicada, ¿por qué no fue así? Evidentemente se sabía que esto sería una bomba mediática y aun así avanzaron.
Segundo, apenas 10 días antes de la publicidad del documento de la Fiscalía Federal Sur de Nueva York, se descubrió que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, apoyaba la presencia clandestina e ilegal de agentes de la CIA en actividades en campo en territorio nacional, al momento de la escritura de esta columna no existen aún respuestas claras que expliquen por qué la gobernadora y su equipo violaban la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. Este caso expuso a la oposición y tiene a la gobernadora con el riesgo de tener un juicio más qué atender, pero también expuso a la agencia estadunidense y a su gobierno, ¿o la CIA se manda sola? No lo creo, nunca ha sido así.
Tercero, el documento antes mencionado y que fue publicado por la Fiscalía de Nueva York, es un largo relato de supuestos hecho, dichos y acusaciones, que no fue acompañadas de pruebas contundentes, no hay grabaciones, no hay registros de transferencias bancarias, no hay localizaciones satelitales, no hay pruebas de ese estilo siquiera mencionadas, solamente incluye algunas fotos de algunos papeles escritos a mano y que supuestamente son las anotaciones de una hipotética nómina en la cual estaban los funcionarios acusados.
Desconfiar de Estados Unidos hoy en día es lo más sano que se puede hacer en el panorama internacional convulso que vivimos, mucho más tratándose del mandato de Donald Trump, por ello la importancia de mencionar lo antes expuesto, la posibilidad de que Rocha Moya y el resto de funcionarios tengan alguna responsabilidad en lo que se les acusa existe pero es indispensable que cualquier acusación seria sea acompañada con las pruebas respectivas, de otra manera este caso podría ser parte de una estrategia perversa para intentar levantar la popularidad del tirano que hoy ocupa la Casa Blanca.






