Tras la aprobación en la Cámara de Diputados de la Ley de Ingresos de la Federación, que incluye un incremento al Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS) para diversos bienes —como videojuegos violentos, cigarrillos, bebidas azucaradas y refrescos—, la empresa Coca-Cola advirtió que, de ratificarse la reforma, ajustaría sus precios hasta en un 10% para 2026, sin contar los incrementos adicionales por inflación.
Aunque la reforma aún debe ser discutida y avalada por el Senado, se espera su aprobación dada la mayoría legislativa del partido Morena. De concretarse, este ajuste fiscal impactaría directamente a los consumidores y podría generar un efecto dominó en otros sectores. Analistas de Banco Base alertaron que el aumento del IEPS, sumado a posibles incrementos por parte de empresas afectadas, representaría un riesgo inflacionario para México, dificultando la convergencia de la inflación hacia el 3% objetivo fijado por el Banco de México (Banxico).
Además, se prevé presión adicional por el alza de aranceles a productos importados de países sin tratado comercial con México, como China —origen del 20% de las importaciones totales del país—, lo que podría exacerbar el encarecimiento de bienes en el mercado local.





