Reactivación de la industria petroquímica y de fertilizantes en México

El Gobierno de México puso en marcha una estrategia integral para la reactivación de la industria petroquímica y de fertilizantes, con el propósito de fortalecer la producción nacional, reducir la dependencia de importaciones y avanzar hacia la soberanía alimentaria. Esta iniciativa, impulsada a través de PEMEX, busca recuperar la capacidad productiva del país en sectores clave para el desarrollo económico y social.

La industria petroquímica desempeña un papel fundamental al transformar derivados del petróleo y del gas, como el etano y las naftas, en insumos esenciales para diversas cadenas productivas. Entre los principales productos se encuentran los polietilenos, el óxido de etileno, los glicoles y los aromáticos como el benceno, tolueno y xilenos, que son indispensables para sectores como el automotriz, plástico, textil, químico y farmacéutico. Por otro lado, la industria de fertilizantes convierte el gas natural en productos como amoniaco, urea y fosfatos, los cuales son esenciales para el sector agroalimentario.

Como parte de esta estrategia, se desarrollan diversos proyectos estratégicos principalmente en el estado de Veracruz, enfocados en la rehabilitación de complejos petroquímicos y en la construcción de nuevas instalaciones. Entre ellos destacan el Complejo Coque-Urea y ProAgro en Coatzacoalcos, así como los complejos Petroquímicos Morelos, Cangrejera y Cosoleacaque, además del proyecto Escolín en Poza Rica. Estos proyectos permitirán incrementar de manera significativa la producción nacional tanto de petroquímicos como de fertilizantes.

En términos de capacidad productiva, se espera alcanzar niveles importantes de producción anual, con un aumento sustancial en petroquímicos y fertilizantes, lo que contribuirá directamente al fortalecimiento de la industria nacional y al suministro de insumos estratégicos para el campo y la industria.

La inversión destinada a este plan asciende a 93,000 millones de pesos para el periodo 2026–2030, lo que refleja la magnitud del esfuerzo por reactivar el sector. Estos recursos se asignan a proyectos clave como etano-etileno, aromáticos, amoniaco, Fertinal-ProAgro y Escolín, combinando inversión pública y mixta para maximizar su impacto en la economía.

Además del incremento en la producción, la estrategia generará un impacto positivo en el empleo, con miles de puestos de trabajo directos e indirectos, así como en la modernización de instalaciones mediante la rehabilitación de plantas existentes y la construcción de nuevas infraestructuras. Esto no solo dinamiza la economía local, sino que también fortalece las cadenas productivas nacionales.

En conjunto, la reactivación de la industria petroquímica y de fertilizantes representa un paso estratégico para el desarrollo de México, al impulsar la autosuficiencia, fortalecer sectores clave y promover el crecimiento económico sostenible.

MÁS INFORMACIÓN

MÁS INFORMACIÓN

NOTAS RELACIONADAS