Por segundo día consecutivo, un espeso humo negro emergió este jueves de la chimenea de la Capilla Sixtina, indicando que los 133 cardenales reunidos en el cónclave no alcanzaron un consenso para elegir al sucesor del fallecido Papa Francisco, quien murió el 21 de abril a los 88 años.
Miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro recibieron con una mezcla de emoción y decepción la segunda fumata negra, después de la registrada el día anterior. Entre aplausos y murmullos, los fieles siguen a la espera de la ansiada fumata blanca, que anunciaría la elección del nuevo pontífice.
“Esto es muy emocionante”, expresó Marcela Tapia, una peregrina mexicana de 46 años, quien confía en que los cardenales lleguen a un acuerdo en las próximas votaciones, ya sea “esta tarde o, como máximo, mañana en la mañana”.
Por su parte, el sacerdote costarricense Emmanuel Quirós, de 34 años, manifestó su esperanza de que la fumata blanca llegue este mismo jueves, aunque destacó la importancia de que el proceso no sea apresurado: “Lo más importante es que el Papa elegido sea un hombre de unidad”.
Según el protocolo establecido, los cardenales realizarán dos rondas de votación por la mañana y dos por la tarde hasta alcanzar los dos tercios necesarios para la elección. Este jueves, el cónclave se reanudará a las 16:00 horas locales (14:00 GMT).
Mientras tanto, el mundo católico sigue atento a cada señal desde el Vaticano, a la espera de un nuevo líder espiritual.






