En su viaje rumbo a Argelia, el pontífice aseguró que su misión es anunciar el Evangelio y subrayó que la Iglesia no actúa como actor político, sino como promotora de paz. Ante las declaraciones de Donald Trump, León XIV reafirmó que su compromiso es espiritual y pastoral:
“No tengo miedo”, dijo, al insistir en que la labor de la Iglesia es tender puentes y no confrontaciones. Con este mensaje, el Papa buscó dejar claro que la fe y la construcción de paz están por encima de disputas políticas.






