Banxico enfrenta dilema ante inflación y choques externos

La Junta de Gobierno del Banco de México reconoció que los recientes repuntes inflacionarios, exacerbados por el conflicto en Medio Oriente, obligan a evaluar con cautela futuros ajustes en la tasa de referencia. En las minutas de la reunión del 26 de marzo, la mayoría de los integrantes coincidieron en que la postura monetaria actual, junto con factores como la debilidad económica y el limitado efecto de los ajustes fiscales y arancelarios, permitirá que la inflación converja a la meta de 3% hacia el segundo trimestre de 2027. Un miembro subrayó que la política debe evitar respuestas apresuradas a episodios de volatilidad, mientras otro destacó que el recorte de 25 puntos base —que llevó la tasa a 6.75%— contribuyó a normalizar la postura monetaria y dejarla mejor preparada para enfrentar riesgos. Sin embargo, los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath votaron por mantener la tasa en 7%. Borja advirtió que la incertidumbre sobre el conflicto internacional exige una pausa para evaluar sus efectos en la inflación y la actividad económica.

Heath, por su parte, consideró que el balance de riesgos se ha sesgado al alza y que un recorte prematuro podría debilitar la credibilidad del mandato prioritario de Banxico. En suma, mientras algunos miembros ven margen para nuevos ajustes, otros insisten en que la prudencia es clave para preservar expectativas y estabilidad en un entorno incierto.

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