El Banco de México (Banxico) ajustó a la baja su previsión de crecimiento económico para 2026 y advirtió que persisten riesgos importantes para la economía nacional debido a la incertidumbre internacional, los conflictos geopolíticos y la desaceleración global. De acuerdo con el informe trimestral correspondiente al periodo enero-marzo de 2026, el banco central estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) de México crecerá 1.1% este año, con un rango de entre 0.5 y 1.7%. Para 2027 prevé una expansión de 2.1%. El organismo señaló que durante el primer trimestre de 2026 la economía mexicana registró un “retroceso significativo” tras la recuperación observada al cierre de 2025. La caída estuvo asociada al debilitamiento de la actividad industrial, las actividades terciarias, el consumo privado y la inversión fija bruta.
En el entorno internacional, Banxico destacó que el conflicto en Medio Oriente elevó la volatilidad financiera y aumentó la incertidumbre económica mundial. Aunque la actividad global mostró una expansión moderada en el primer trimestre del año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo sus expectativas de crecimiento para 2026 debido al impacto esperado de las tensiones geopolíticas. En Estados Unidos (EU), principal socio comercial de México, la economía mantuvo un crecimiento apoyado por la inversión tecnológica, aunque Banxico advirtió que una desaceleración mayor a la prevista en ese país representa uno de los principales riesgos para México.
Respecto a la inflación, el banco central informó que el índice general aumentó entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026, impulsado principalmente por ajustes fiscales al IEPS y por incrementos en precios agropecuarios y energéticos. Sin embargo, en abril y mayo comenzó a mostrar moderación. La inflación subyacente se ubicó en 4.22% durante la primera quincena de mayo, mientras que la no subyacente alcanzó 5.08% en abril antes de desacelerarse. En materia de política monetaria, la Junta de Gobierno pausó en febrero los recortes a la tasa de interés para evaluar el impacto de los cambios fiscales, pero retomó las disminuciones en marzo y mayo con ajustes de 25 puntos base en cada reunión. Con ello, la tasa de referencia quedó en 6.50%, nivel con el que concluyó el ciclo de recortes iniciado en 2024.
Banxico consideró que el balance de riesgos para el crecimiento económico continúa sesgado a la baja. Entre las amenazas identificó una mayor incertidumbre internacional, conflictos geopolíticos, volatilidad financiera, menor crecimiento en Estados Unidos y afectaciones climáticas. No obstante, señaló que existen factores positivos potenciales, como una revisión exitosa del T-MEC, un mayor dinamismo de la economía estadounidense, inversiones en infraestructura y el impulso económico derivado de la Copa Mundial de Futbol de 2026. Finalmente, Banxico reiteró que mantiene su compromiso con la estabilidad de precios y prevé que la inflación converja a la meta de 3% hacia el segundo trimestre de 2027.






