El peso mexicano se aprecia con firmeza y se encamina a probar niveles no vistos en varios años, con un escenario técnico y fundamental que sugiere un potencial regreso a la zona de los 18.50 por dólar, e incluso con posibilidades de avanzar hacia los 18.00 pesos en las próximas semanas.
Este optimismo en la moneda nacional encuentra un sólido respaldo en los mercados internacionales. De acuerdo con datos del Mercado de Futuros de Chicago (CME), los especuladores internacionales han aumentado significativamente sus apuestas a favor del peso. En la semana del 13 al 19 de agosto, las posiciones netas especulativas (aquellas que anticipan una apreciación de la moneda) se incrementaron en 8.86 millones de dólares, un avance de 5.37%, para ubicarse en un total de 1,739.22 millones de dólares. Este movimiento indica una creciente confianza entre los grandes inversionistas en el desempeño del peso frente al dólar.
La fuerza proyectada del tipo de cambio no responde únicamente a factores internos, sino que está ampliamente ligada a la debilidad prevista del dólar estadounidense en los mercados globales. La perspectiva de que la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos realice recortes en su tasa de interés de referencia a mediados de septiembre ha generado una percepción de menor rendimiento para el dólar, impulsando a los capitales hacia otras divisas, como el peso mexicano.
En conjunto, estos elementos —el soporte de los mercados de futuros y un dólar global bajo presión— crean las condiciones para que el billete verde pueda cotizarse en territorio de 18.0 pesos en el corto plazo, un nivel que no se observaba desde 2015.






