México registra su menor crecimiento para un primer semestre desde la pandemia

La economía mexicana registró un crecimiento más modesto de lo inicialmente estimado para el segundo trimestre del año, confirmando una clara tendencia de desaceleración que ha llevado al Producto Interno Bruto (PIB) a su ritmo de expansión más bajo para un primer semestre desde la crisis por Covid-19 en 2020.
De acuerdo con la revisión de las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el PIB creció 0.64% en el segundo trimestre del año respecto al anterior, ligeramente por debajo de la estimación oportuna de 0.67%. En su comparación anual, el crecimiento se ubicó en 1.18%, casi sin cambios frente al 1.19% previo.

El dato más alarmante se encuentra en la acumulación del primer semestre del 2025. En este periodo, la economía mexicana creció apenas un 0.92%, una cifra que representa una fuerte desaceleración frente al 1.47% registrado en el mismo lapso de 2024 y que se constituye como la tasa más baja para un primer semestre desde la contracción histórica de -11.29% en 2020. Previo a la pandemia, en 2019, la economía ya mostraba una ligera contracción de -0.06%.
La debilidad de la economía se hace evidente al analizar los sectores por separado. Mientras que las actividades primarias (agricultura, ganadería, etc.) fueron el único sector robusto con un crecimiento acumulado de 4.60%, las actividades secundarias (industria) registraron una contracción anual de -0.76%.

Esta caída del sector industrial se explica por los malos resultados en varios rubros clave: minería sufrió una fuerte caída acumulada del -8.77%; servicios básicos (electricidad, agua y gas) registró una contracción del -1.96%; construcción tuv una disminución del -0.87%.
Analistas atribuyen la debilidad en servicios básicos y construcción principalmente a la falta de inversión pública en infraestructura, resultado de los esfuerzos del gobierno por reducir el déficit fiscal este año.
Un punto de luz dentro del sector industrial fue la manufactura, que logró un crecimiento del 0.83%, impulsada por el dinamismo de las exportaciones no automotrices hacia Estados Unidos, favorecidas por una aplicación laxa de los aranceles.
Por su parte, el sector terciario (servicios), que representa la mayor parte de la economía, mostró un crecimiento anual de 1.55% en el semestre. Si bien es un dato positivo, evidencia una importante desaceleración frente al 2.23% del año anterior y es su ritmo más lento para un primer semestre desde 2020.

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