La Selección Mexicana cerró su preparación a tan solo 6 días para la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, con una actuación contundente al imponerse 5-1 a Serbia en el Estadio Nemesio Diez, resultado que fortalece la confianza del equipo de Javier Aguirre a pocos días del arranque del torneo.
Ante una Bombonera repleta de aficionados tricolores, el conjunto nacional mostró capacidad de reacción y contundencia ofensiva para remontar un marcador adverso y despedirse de los partidos de preparación con una goleada que alimenta la ilusión de cara a la justa mundialista.
El encuentro comenzó con sorpresa para los locales, ya que Serbia tomó la ventaja al minuto 19 gracias a Petar Stanic. Sin embargo, la respuesta mexicana no tardó en llegar. Johan Vásquez igualó el marcador al 34′, devolviendo el ánimo a las tribunas y marcando el inicio de la remontada.
Cuando parecía que ambos equipos se irían al descanso con empate, un autogol de Stefan Bukanac en tiempo agregado permitió que México se marchara al vestidor con ventaja de 2-1.
Para la segunda mitad, el Tricolor mantuvo el control del partido y encontró rápidamente el tercer tanto por conducto de Raúl Jiménez al minuto 57. El delantero confirmó su buen momento futbolístico y se perfila como una de las principales cartas ofensivas para el Mundial.
La superioridad mexicana quedó reflejada nuevamente en el marcador con otro autogol serbio, ahora de Adem Avdic al minuto 71, mientras que Luis Chávez puso cifras definitivas con un espectacular disparo al 90′, desatando la celebración de los más de 30 mil aficionados presentes en Toluca.
Más allá del resultado, el partido dejó sensaciones positivas para el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre. El equipo mostró capacidad de respuesta, intensidad y variantes ofensivas en su último ensayo antes de afrontar el reto más importante del ciclo.
Con la preparación concluida, México enfila ahora toda su atención hacia el inicio de la Copa del Mundo del próximo 11 de junio, torneo en el que buscará aprovechar su condición de anfitrión para trascender y regalar una actuación histórica a su afición.





