
La Inteligencia Artificial (IA), sin duda, será una de las fuerzas que definen la vida cotidiana y la vida de nuestros tiempos. Este miércoles, Trump presentó el “America’s AI Action Plan” que consiste en posicionar a Estados Unidos como el líder mundial en esta tecnología y que es parte de la orden ejecutiva firmada a inicios del año para eliminar las barreras regulatorias para el desarrollo de la IA.
Con este nuevo plan que tiene tres ejes: acelerar la innovación, más infraestructura estadounidense y liderazgo internacional, se facilitarán sus exportaciones, se construirán más centros de datos, y se prohibirá el uso de tecnología china.
Esta medida tendrá grandes consecuencias y no necesariamente positivas. Básicamente libera de cualquier sesgo a las tecnologías de la IA, para que sean neutrales y no tengan ninguna ideología; esto es parte de combatir la “Woke AI” o Inteligencia Artificial despierta o ideológica, que es sinónimo de progresista.
También va en contra de la carta que firmaron en 2023 más de mil expertos para pedir una pausa mundial por 6 meses en el desarrollo de la IA, lo cual ningún país ni empresa respetó. Lo curioso es que esta carta la firmó también Elon Musk, quien fuera el consejero superior de Trump hasta hace algunos meses.
Quitarle las barreras a la IA, sin duda, solo fomentará el crecimiento de esta tecnología, que, combinada con un aprendizaje automático, muy pronto nos dará una IA muy avanzada que no podremos controlar. Esto viene de la mano con lo que publicó El País el pasado 22 de julio, sobre cómo en un experimento, una IA chantajeó a su supervisor humano que pretendía sustituirla por un nuevo modelo, amenazándolo de enviar correos a su esposa con información sobre su aventura extramatrimonial.
Para que la tecnología en verdad funcione es importante seguir las palabras de Lewis Mumford: “La tecnología no tiene ningún sentido en sí misma; es el humano quien define si se utiliza como mecanismo de explotación o como herramienta de crecimiento”.
Por eso es importante lo que han planteado la Cuarta Transformación y la Presidenta Claudia Sheinbaum, que es usar la tecnología con un enfoque humanístico, lo cual se concretará con su propuesta de crear un laboratorio nacional de la IA y se enfocará en temas como sismología, meteorología y medicina; sin duda, una gran iniciativa que beneficiará a todas y todos los mexicanos, y que apoyaremos desde la Cámara de Diputados.






