Rusia devolvió este jueves a Ucrania los cuerpos de 1.000 soldados fallecidos, en el marco de un acuerdo alcanzado durante las negociaciones de paz celebradas el mes pasado en Estambul, informaron autoridades ucranianas.
Aunque las conversaciones entre Moscú y Kiev no lograron avances hacia un cese al fuego, sí permitieron la realización de intercambios masivos de prisioneros y la repatriación de restos de combatientes. El organismo ucraniano encargado de coordinar el trato a prisioneros de guerra confirmó en un comunicado que “los cuerpos de 1.000 personas fallecidos fueron devueltos a Ucrania”, señalando que Rusia los identificó como ciudadanos ucranianos, entre ellos militares.
No obstante, Kiev ha denunciado previamente que Moscú intentó entregar cadáveres de soldados rusos haciéndolos pasar por ucranianos en acuerdos similares. Por su parte, el asesor del Kremlin y negociador ruso, Vladimir Medinski, declaró que Ucrania entregó los restos de 19 soldados rusos a cambio. Medinski compartió imágenes en las que personal médico manipula bolsas para cadáveres en camiones refrigerados.
Los canjes de prisioneros y la repatriación de cuerpos constituyen el único ámbito de cooperación diplomática entre ambos países desde el inicio de la guerra hace más de tres años. Mientras tanto, pese a la presión internacional –incluyendo llamados del presidente estadounidense Donald Trump–, Rusia ha rechazado cualquier alto al fuego.
En medio de este escenario, las autoridades ucranianas reportaron este jueves nuevos bombardeos rusos que dejaron al menos un muerto en Dnipró y varios heridos en Nikopol. Además, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que durante la noche Rusia lanzó 64 drones, principalmente contra la región de Dnipropetrovsk, de los cuales 41 fueron derribados o neutralizados.






