Richard Chamberlain falleció este sábado por la noche en su casa de Waimanalo, Hawái, en la isla de Oahu. Tenía 90 años.
El histrión saltó a la fama como el galán de la serie de televisión “Dr. Kildare” a principios de la década de 1960, donde mostró su valía convirtiéndose en un actor teatral serio y alcanzó una nueva ola de aclamación como el omnipresente protagonista de miniseries de la década de 1980.
El Sr. Chamberlain tenía tan solo 27 años cuando debutó en el papel principal del joven becario idealista en “Dr. Kildare” de la NBC, después de mudó a Inglaterra, y en 1969, interpretó a Hamlet en el Birmingham Repertory Theater y sorprendió a la crítica británica, que lo describió como seguro, elegante y valiente, después de cinco años, regresó a Estados Unidos y obtuvo papeles destacados en teatro y cine.
Pero la televisión, y en particular el formato de miniserie, le devolvió su estatus de estrella como trampero escocés en el reparto de la serie de 12 episodios “Centennial” en 1978.
Chamberlain alcanzó su máximo esplendor al interpretar al apuesto protagonista romántico del siglo XVII en “Shogun” en 1980, y le siguió en 1983 su interpretación de Ralph de Bricassart, el joven sacerdote atormentado en la saga “El pájaro espino”, convirtiéndolo en un símbolo sexual de 49 años haciéndolo merecedor de nominaciones al Premio Emmy por “El pájaro espino” y “Shogun”, así como por “Wallenberg: Una historia de héroe” (1985), donde interpretó a Raoul Wallenberg, el héroe de la resistencia de la Segunda Guerra Mundial, y por “El conde de Montecristo” (1975). Ganó tres Globos de Oro a lo largo de su carrera, por “El pájaro espino” y “Shogun”, y como mejor actor de televisión por “Dr. Kildare” en 1963.