Desde su habitación en el hospital Gemelli de Roma, donde se encuentra hospitalizado desde hace más de cuatro semanas por una neumonía, el papa Francisco envió una carta al director del diario italiano Il Corriere della Sera, en la que reflexiona sobre los conflictos armados en el mundo y el poder de las palabras para construir o destruir la paz. La misiva, fechada el 14 de marzo, fue publicada este martes y generó un profundo impacto en la comunidad internacional.
En el texto, el pontífice argentino de 88 años hace un llamado a “desarmar las palabras, para desarmar las mentes y desarmar la Tierra”, subrayando la necesidad de “reflexión, calma y sentido de la complejidad” en un mundo marcado por la violencia. “La guerra parece aún más absurda (…) en los momentos de enfermedad”, escribe Francisco, quien fue ingresado el 14 de febrero por una doble neumonía y ha enfrentado una larga fase crítica con múltiples crisis respiratorias.
El papa destaca que “la fragilidad humana tiene el poder de hacernos más lúcidos frente a lo que dura y lo que pasa, lo que hace vivir y lo que hace morir”. En este sentido, critica el uso de las armas, afirmando que “devastan a las comunidades y el medioambiente, sin ofrecer solución a los conflictos”.
Además, Francisco dirige un mensaje especial a los periodistas, a quienes insta a “captar toda la importancia de las palabras”. “Nunca son solo palabras: son hechos que estructuran los entornos humanos. Pueden unir o dividir, servir a la verdad o abusar de ella”, insiste el pontífice, reconociendo el papel crucial de los medios de comunicación en la construcción de la paz.
El papa también resalta el papel de las religiones en la promoción de la fraternidad y la justicia. “Las religiones pueden apoyarse en la espiritualidad de los pueblos para revivir el deseo de fraternidad y de justicia, la esperanza de la paz”, concluye en su carta.
Aunque su estado de salud ha mejorado y se mantiene estable, el Vaticano no especifica cuánto tiempo más permanecerá hospitalizado.