El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este martes en China para sostener una reunión oficial con el mandatario chino, Xi Jinping, en un encuentro que busca fortalecer el diálogo bilateral en medio de tensiones comerciales y geopolíticas entre ambas potencias.
La visita de Trump ocurre en un contexto marcado por disputas arancelarias, competencia tecnológica y diferencias sobre temas internacionales como Taiwán, seguridad regional y comercio global. Se prevé que ambos líderes aborden acuerdos económicos, inversiones y mecanismos de cooperación para reducir fricciones entre Washington y Beijing.
Analistas internacionales consideran que la reunión podría representar un intento por estabilizar la relación entre las dos economías más importantes del mundo, luego de meses de confrontaciones diplomáticas y desacuerdos en materia comercial.
La agenda oficial incluye reuniones privadas, una cena diplomática y encuentros con representantes empresariales y funcionarios de alto nivel de ambos países.






