La inflación en México se aceleró en febrero y alcanzó una tasa anual de 4.02%, con lo que superó el rango objetivo del Banco de México (3% ±1 punto porcentual), de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En su variación mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.50%.
Este nivel representa el más alto desde junio de 2025, y el repunte estuvo impulsado principalmente por la inflación subyacente, que refleja presiones más persistentes en la economía. Dicho componente se ubicó en 4.50% anual, con aumentos tanto en mercancías (4.55%) como en servicios (4.65%).
Por su parte, la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, se situó en 2.44% anual. Al interior de este rubro, los precios agropecuarios aumentaron 4.50%, mientras que los energéticos y tarifas gubernamentales mostraron un avance más moderado de 0.89%.
El Inegi señaló que el alza inflacionaria estuvo influida por ajustes fiscales aplicados a productos como cigarros y bebidas azucaradas, cuyo impacto, según Banxico, es considerado temporal y focalizado. Actualmente, el banco central mantiene su tasa de interés de referencia en 7%, mientras evalúa la evolución de los precios.
Entre los productos que más subieron de precio en febrero destacan limón, jitomate, papa, tomate verde y plátano, así como alimentos preparados y cigarrillos. En contraste, algunos bienes registraron disminuciones, como cebolla, chile serrano, calabacita, huevo, gas LP y carne de cerdo.
Analistas advirtieron que factores externos, como el conflicto en Medio Oriente, podrían generar nuevas presiones inflacionarias, particularmente a través del encarecimiento de los combustibles, lo que llevaría a Banxico a mantener una postura de cautela en su política monetaria.






