El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que “no habrá acuerdo con Irán”, al subrayar que su gobierno únicamente aceptará una “rendición incondicional” por parte del país persa. La declaración refuerza la postura de la Casa Blanca frente a Teherán, en un contexto de tensiones diplomáticas y militares que se han intensificado en los últimos meses.
Trump descartó cualquier negociación parcial o limitada, insistiendo en que Washington no flexibilizará sus exigencias. Analistas internacionales advierten que esta posición podría aumentar la presión sobre Irán y complicar los esfuerzos de mediación emprendidos por actores europeos y organismos multilaterales.






