El gobierno de Pakistán anunció este viernes 27 de febrero que entró en una “guerra abierta” contra Afganistán, luego de bombardear la capital Kabul y otras ciudades como Kandahar y Paktia. Según Islamabad, los ataques fueron dirigidos contra “objetivos militares” en respuesta a ofensivas talibanas contra puestos fronterizos paquistaníes en la Línea Durand. La ofensiva marca la escalada más grave en las tensiones bilaterales desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, y ha desatado una cadena de represalias.
El Ministerio de Defensa afgano confirmó nuevos ataques aéreos contra instalaciones militares en territorio paquistaní, incluyendo Abbottabad y Nowshera.Ambos gobiernos han intercambiado acusaciones y reportado víctimas, aunque aún no existen cifras verificables de manera independiente.
La comunidad internacional observa con alarma el deterioro de las relaciones entre dos países vecinos, uno de ellos potencia nuclear, en un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más la región.






