Tras un repunte a inicios del año, el comercio global de bienes muestra signos de desaceleración en el tercer trimestre de 2025, según el indicador de exportaciones de BBVA Research. A pesar de la moderación, los volúmenes se mantienen por encima de los niveles registrados en 2024, con desempeños dispares entre regiones: mientras México y economías asiáticas sostienen su crecimiento, China, la eurozona y Canadá reflejan un menor dinamismo.
El país ha incrementado su participación en el comercio con Estados Unidos, impulsado por las exportaciones de electrónicos, que compensan parcialmente la caída en el sector automotriz. Este avance se da en un contexto en el que Washington refuerza sus lazos con México y la Unión Europea —destacando el comercio farmacéutico con Irlanda—, al tiempo que disminuye su dependencia de China y Canadá.
El crecimiento inicial de 2025 respondió, en parte, a anticipos de envíos ante la entrada en vigor de nuevos aranceles. Sin embargo, en los últimos meses, el ritmo ha cedido, aunque sin retroceder a los niveles del año anterior. Analistas señalan que la divergencia entre regiones refleja ajustes en las cadenas globales de suministro y cambios en la demanda internacional.
Mientras persisten los desafíos, México emerge como uno de los actores clave en el reordenamiento comercial, aunque su desempeño futuro dependerá de su capacidad para mantener la competitividad en sectores estratégicos.





