El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, alertaron este viernes en una declaración conjunta en Toulon (sur de Francia) que la guerra en Ucrania “podría durar todavía muchos meses”, pero recalcaron que los aliados occidentales “están preparados” para mantener su apoyo militar y económico a Kiev. Estas declaraciones se producen en un contexto de estancamiento diplomático, tras el fracaso de los esfuerzos mediadores de Estados Unidos para concretar una reunión entre los presidentes de Rusia y Ucrania, Vladímir Putin y Volodímir Zelensky .
Friedrich Merz, tras un consejo de ministros franco-alemán, subrayó que la coalición internacional de apoyo a Ucrania —compuesta por una treintena de países, principalmente europeos— mantendrá su ayuda “de manera muy concreta”.
Merz enfatizó: “No abandonaremos a Ucrania. Mantener esta ‘coalición de voluntarios’ es una prioridad para el eje franco-alemán” .
Macron añadió que Francia y Alemania proporcionarán “hardware adicional de defensa aérea” a Kiev en respuesta a los recientes bombardeos rusos, que han causado numerosas víctimas civiles, incluido un ataque en Kyiv que mató a 23 personas esta semana.
Los líderes europeos regresaron recientemente de Washington con la esperanza de que una cumbre entre Putin y Zelensky pudiera acelerar un alto el fuego. Sin embargo, Merz admitió que “no hay visiblemente ninguna voluntad por parte de Putin de reunirse con Zelensky”, alegando que el Kremlin ha planteado “condiciones previas absolutamente inaceptables”.
El canciller alemán atribuyó esta postura a la estrategia habitual del presidente ruso: “Es parte de la estrategia de este presidente ruso”.
Macron fue más allá, advirtiendo que si Putin no acepta reunirse antes del lunes (fecha límite sugerida por Trump), significaría que “el presidente Putin se la habrá jugado al presidente Trump”. En respuesta, Francia impulsaría “sanciones primarias y secundarias” adicionales contra Moscú






