El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este miércoles la imposición de un arancel del 50% sobre las importaciones de cobre, argumentando razones de “seguridad nacional”. La medida, que entrará en vigor el 1 de agosto, busca proteger la producción local y asegurar el suministro del metal, clave para la industria de defensa y tecnologías estratégicas.
El anuncio, difundido en su plataforma Truth Social, generó un impacto inmediato en los mercados: el precio del cobre se disparó casi un 10% en la Bolsa de Nueva York, superando su récord histórico. Operadores advierten que el encarecimiento del metal podría elevar los costos de productos como electrodomésticos y vehículos eléctricos, afectando a consumidores y cadenas de suministro.
Trump justificó la medida citando un “análisis sólido de seguridad nacional”, destacando que el cobre es “el segundo material más usado por el Departamento de Defensa”. Subrayó su importancia en la fabricación de semiconductores, sistemas antimisiles y aeronáutica, sectores considerados vitales para EU.
La decisión marca un giro en la política arancelaria de abril, cuando el gobierno eximió al cobre, el petróleo y los medicamentos de un gravamen general del 10%. Sin embargo, el martes, Trump retiró esas exenciones y amenazó incluso con un arancel del 200% a fármacos importados.
En un movimiento paralelo, Trump amenazó con imponer un 50% de aranceles a productos brasileños en respuesta a la situación política de su aliado, el expresidente ultraderechista, Jair Bolsonaro.






