Las negociaciones rumbo a la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC, ya están en marcha con reuniones bilaterales clave entre los gobiernos de México y Estados Unidos en Palacio Nacional. Los encuentros han estado enfocados en temas estratégicos como las reglas de origen, los aranceles y la protección de las cadenas de suministro ante la postura proteccionista impulsada por Washington.
El calendario del acuerdo establece que antes de julio de 2026 deberá realizarse una revisión obligatoria para definir si el tratado continúa bajo sus términos actuales o si requiere ajustes de largo plazo. En este contexto, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) busca reforzar beneficios para trabajadores, fabricantes y agricultores estadounidenses, además de mantener presión en asuntos relacionados con reglas de origen y disputas arancelarias.
Por su parte, el Gobierno de México, encabezado por la Secretaría de Economía, ha señalado que actuará con “cabeza fría” para defender los intereses nacionales, preservar las ventajas del nearshoring y evitar nuevas barreras comerciales dentro del mercado regional de libre comercio.
Aunque las conversaciones actuales se concentran principalmente en la relación bilateral México-Estados Unidos, Canadá también tendrá un papel determinante en el proceso, ya que el futuro del acuerdo depende del consenso entre las tres naciones integrantes del Tratado.
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, adelantó que continuarán las conversaciones con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos como parte de las negociaciones previas a la revisión oficial del T-MEC.






