Especialistas en educación advirtieron que el uso intensivo de dispositivos móviles y pantallas representa uno de los principales desafíos para la enseñanza, al afectar la atención, la convivencia y los procesos de aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.
Durante una reflexión sobre el papel de la tecnología en la educación, la investigadora de la UNAM, Yareni Annalie Domínguez Delgado, señaló que la inmediatez digital ha transformado la forma en que las y los estudiantes procesan la información, favoreciendo respuestas rápidas sobre procesos de reflexión profunda y pensamiento crítico.
De acuerdo con datos citados en el análisis, tras una distracción un estudiante puede tardar hasta 20 minutos en recuperar la concentración. Además, se destaca que jóvenes de entre 11 y 17 años reciben en promedio 237 notificaciones al día, una parte de ellas durante el horario escolar.
La especialista afirmó que la escuela debe fortalecerse como un espacio de cuidado, pensamiento crítico y convivencia, promoviendo una ciudadanía capaz de identificar la desinformación y comprender el impacto de los algoritmos en la vida cotidiana.
Por su parte, Sandra Ortega Rivero, docente de educación primaria con casi 30 años de experiencia, señaló que el uso excesivo de pantallas puede afectar el descanso, la concentración, el rendimiento escolar y la convivencia entre estudiantes. También advirtió que cuando los dispositivos sustituyen la interacción familiar se debilitan los vínculos personales.
La profesora destacó que las pantallas pueden convertirse en herramientas valiosas cuando se utilizan con fines didácticos, supervisión docente y objetivos claros de aprendizaje. Sin embargo, advirtió que la falta de regulación y acompañamiento puede generar distracciones e interferir con el desempeño académico.
Las especialistas coincidieron en que el uso responsable de la tecnología requiere una responsabilidad compartida entre familias, docentes, escuelas y estudiantes, mediante acuerdos, acompañamiento y estrategias que fomenten el pensamiento crítico y un equilibrio en la relación con los dispositivos digitales.
Finalmente, subrayaron que el diálogo, la presencia de los docentes y el tiempo compartido con las y los alumnos continúan siendo las herramientas más efectivas para fortalecer el aprendizaje y la convivencia en las aulas.
La Guardia Noticias | Información con veracidad y responsabilidad.




