El gobierno de Estados Unidos confirmó este sábado nuevos ataques aéreos contra objetivos en Irán, en respuesta a la muerte de dos soldados estadounidenses en Jordania. Los bombardeos, cada vez más frecuentes, han comenzado a impactar a la población civil y la infraestructura estratégica, incluidas plantas desalinizadoras de agua potable, lo que incrementa la tensión regional.
La ofensiva militar ha generado preocupación en la comunidad internacional, mientras la economía mundial vuelve a estar en alerta ante el riesgo de una escalada mayor en Medio Oriente.






