Un tiroteo registrado este lunes en el Centro Islámico de San Diego, California, dejó al menos cinco personas muertas, entre ellas los dos presuntos atacantes adolescentes, informaron autoridades locales. El ataque ocurrió en la mezquita más grande del condado y es investigado por el FBI como un posible crimen de odio.
De acuerdo con los primeros reportes, tres hombres adultos fallecieron durante el ataque, incluido un guardia de seguridad que intentó contener la agresión. Además, un jardinero resultó herido y fue trasladado a un hospital cercano. La policía de San Diego confirmó que la amenaza fue “neutralizada” tras un amplio operativo desplegado en la zona. Los sospechosos fueron encontrados muertos dentro de un vehículo con heridas aparentemente autoinfligidas.
En el automóvil se localizaron mensajes islamófobos y una nota de suicidio. El tiroteo provocó escenas de pánico entre familias y estudiantes presentes en el complejo religioso, donde también opera una escuela islámica. Decenas de agentes tácticos acordonaron el área mientras evacuaban a niños y asistentes.
Tras el ataque, el Presidente Donald Trump calificó la situación como “terrible”, mientras que el Gobernador de California, Gavin Newsom expresó solidaridad con la comunidad musulmana y condenó cualquier acto de odio religioso.






