El Gobierno de México presentó una propuesta de Reforma al Poder Judicial que introduce cambios en el proceso de elección de jueces y magistrados, así como en los mecanismos de evaluación, con el objetivo de fortalecer la transparencia y eficiencia del sistema judicial.
Entre las principales modificaciones, se establece que la elección judicial prevista para 2027 se pospone al 4 de junio de 2028, y a partir de entonces se realizará de forma concurrente con otros procesos electorales. En esa jornada se renovarán cargos clave, incluidos magistrados del Tribunal Electoral, jueces de distrito y autoridades judiciales locales.
La reforma contempla la creación de una Comisión Coordinadora, integrada por representantes de los tres Poderes, que será responsable de homologar criterios y metodologías de evaluación de candidaturas, así como verificar el cumplimiento de requisitos de elegibilidad.
Asimismo, se plantea reducir el número de candidaturas por cargo, mediante un proceso de evaluación y selección que incluye exámenes de conocimientos, para posteriormente realizar una insaculación pública y garantizar paridad de género.
En materia electoral, se propone una simplificación de las boletas, donde cada ciudadano votará por un juez y un magistrado por especialidad, con candidaturas diferenciadas por cada Poder.
También se establece la capacitación obligatoria y evaluación permanente de jueces y magistrados, a fin de asegurar altos estándares profesionales, así como la implementación de reglas similares en los poderes judiciales estatales.
Entre otros cambios, la reforma busca agilizar procesos, como el cómputo de votos en las mismas casillas, anticipar la convocatoria del Senado para la elección y mejorar la operación de la Suprema Corte mediante nuevas secciones para la resolución de asuntos.
Con estas modificaciones, se pretende fortalecer el sistema de justicia mediante procesos más transparentes, equitativos y eficientes, tanto a nivel federal como local.






