El Gobierno de México presentó el plan “Gas Natural: Modernización de la infraestructura en gasoductos para la soberanía energética”, una estrategia integral que contempla fuertes inversiones en la ampliación, rehabilitación y mantenimiento de la red nacional de gasoductos con el objetivo de garantizar el suministro energético, fortalecer la seguridad energética y detonar el desarrollo regional rumbo a 2030.
Actualmente, México cuenta con 21,149 kilómetros de gasoductos, de los cuales 48% están a cargo del CENAGAS, 36% de la CFE y 16% de Pemex y privados. No obstante, se identificó que 94% de la infraestructura operada por CENAGAS tiene más de 45 años, lo que hace prioritaria su modernización.
El plan contempla una inversión superior a 140 mil millones de pesos entre 2026 y 2030 para el fortalecimiento de gasoductos, de los cuales:
- 53,812 millones de pesos se destinarán a ductos de la CFE.
- 87,093 millones de pesos corresponderán a infraestructura y mantenimiento de CENAGAS.
Estas inversiones permitirán abastecer nuevas centrales eléctricas de ciclo combinado de la CFE, atender la demanda de los Polos de Desarrollo para el Bienestar, y garantizar un suministro suficiente y confiable de gas natural para la industria.
El documento destaca la construcción y desarrollo de nuevos gasoductos estratégicos en el norte, centro y sureste del país, que aportarán más de 2,500 millones de pies cúbicos diarios adicionales, además de proyectos en el noroeste y la península que fortalecerán el acceso a energía para regiones históricamente rezagadas.
Asimismo, se contempla la entrada en operación y desarrollo de 13 nuevas centrales de generación eléctrica que utilizarán gas natural, lo que refuerza el papel de este energético en la transición hacia un sistema eléctrico más eficiente, confiable y menos contaminante.
De manera paralela, se invertirán 39,646 millones de pesos en mantenimiento, rehabilitación y modernización de la infraestructura existente, incluyendo estaciones de compresión, trabajos especiales, proyectos tecnológicos y mantenimiento operativo de la red nacional.
En conjunto, la modernización de la infraestructura de gasoductos se consolida como un eje clave para sostener el crecimiento económico, garantizar electricidad suficiente y fortalecer la soberanía energética del país durante la presente década.






