La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la entrega de 828 constancias de finiquito de créditos del Fovissste y 250 escrituras del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus), como parte del programa Vivienda para el Bienestar, orientado a la reestructura, condonación y quita de créditos impagables otorgados durante el periodo neoliberal.
La mandataria destacó que esta acción forma parte de un plan para beneficiar a 5 millones de familias, quienes ya habían pagado en exceso por créditos imposibles de saldar. “Ya no deben, se les quitó esa angustia. Es un acto de justicia”, afirmó, al reiterar que su gobierno seguirá priorizando el bienestar del pueblo.
Sheinbaum recordó que en administraciones pasadas, tanto el Fovissste como el Infonavit otorgaron créditos que favorecieron a constructoras, dejando viviendas abandonadas y deudas impagables a las familias. Por ello, al inicio de su administración, dependencias como Sedatu, Infonavit, ISSSTE y el Insus trabajaron en un nuevo esquema para mejorar las condiciones de quienes adquirieron una vivienda.
Anunció además que el Fovissste retomará la construcción de viviendas, con el objetivo de ofrecer créditos más accesibles a sus derechohabientes. Subrayó que estas acciones responden al principio de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre y destacó otras medidas como la reciente aprobación del Plan B de la Reforma Electoral, enfocada en reducir privilegios y redirigir recursos a obras públicas.
La secretaria de Sedatu, Edna Elena Vega Rangel, informó que en la actual administración se han entregado 270 mil escrituras y más de 422 mil apoyos para el mejoramiento de vivienda, mientras que en Morelos se incrementó la meta de construcción de vivienda y se mejoraron miles de créditos.
Por su parte, el director del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, indicó que se han apoyado a 296 mil acreditados con problemas de pago y anunció que todas las personas mayores de 80 años con adeudos en el Fovissste serán beneficiadas con la condonación de sus créditos.
Finalmente, autoridades estatales y personas beneficiarias coincidieron en que el programa Vivienda para el Bienestar representa justicia social, certeza jurídica y una mejora real en la calidad de vida de las familias mexicanas.





