Una encuesta reciente entre jóvenes de la Generación Z (18 a 29 años) reveló que, en promedio, consideran que una persona es “oficialmente vieja” a los 62.3 años, una percepción más temprana que la de generaciones anteriores.
De acuerdo con el estudio, este grupo asocia el inicio de la vejez con una disminución tanto en la agilidad física como en las capacidades mentales, ubicando también alrededor de esa edad el comienzo del deterioro cognitivo.
En contraste, personas de la generación Baby Boom, actualmente entre los 62 y 80 años, sitúan el inicio de la vejez en los 67.3 años, lo que evidencia una brecha generacional en la forma de entender el envejecimiento.
Estos resultados reflejan que la Generación Z tiene una visión más anticipada de la vejez, acortando las etapas de juventud y mediana edad respecto a lo que percibían generaciones anteriores.






