Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron una nueva ronda de bombardeos de gran escala contra objetivos del Estado Islámico (ISIS) en Siria, informó el Comando Central. La ofensiva se realizó como represalia por la muerte de tres ciudadanos estadounidenses ocurrida en diciembre y contó con el apoyo de fuerzas aliadas, dirigiéndose contra múltiples posiciones del grupo yihadista en distintas zonas del país.
De acuerdo con el organismo, los ataques forman parte de la Operación Ojo de Halcón, ordenada por el presidente Donald Trump, con el objetivo de debilitar las capacidades del grupo extremista y enviar un mensaje de fuerza tras los hechos recientes.






