América Latina se encamina hacia un 2026 marcado por un menor dinamismo económico, presiones inflacionarias persistentes en el sector servicios y mayores riesgos derivados del nuevo entorno comercial global, según un análisis reciente de la consultora Oxford Economics. El informe señala que México será el país más expuesto a estos desafíos, debido a que su desempeño macroeconómico dependerá en gran medida de la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Aunque las exportaciones mexicanas han mostrado resiliencia durante el año, este avance no se ha traducido en un impulso significativo al crecimiento económico, ya que el incremento de las importaciones ha neutralizado sus efectos en el PIB. Oxford Economics advierte además que la continuidad de políticas proteccionistas en Estados Unidos representa un riesgo considerable para la región. Sin embargo, la consultora precisa que la mayoría de los países latinoamericanos se mantendrán relativamente protegidos del impacto directo de posibles nuevos aranceles estadounidenses, al estar sus exportaciones centradas en commodities que suelen quedar exentos de estas medidas. En algunos casos, como el de Perú, incluso han logrado redirigir parte de sus ventas al exterior hacia otros mercados emergentes, mitigando los efectos de la coyuntura internacional.
El estudio concluye que, ante un escenario global incierto, las economías latinoamericanas deberán fortalecer su resiliencia interna y diversificar sus vínculos comerciales para enfrentar un 2026 complejo y altamente dependiente de factores externos.






