A cinco meses de su anuncio, el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla —promovido por el gobierno federal junto con productores, harineros, comercializadores y tortillerías— apenas cuenta con 100 adherentes, reveló Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT).
Durante una entrevista posterior a la presentación de una alianza entre Banco Azteca y la CNT —que busca facilitar instrumentos financieros como terminales de pago y descuentos a tortillerías— López criticó que el convenio “no se adapta a las necesidades de la industria” y carece de condiciones para ser beneficioso. “Son menos de 100 negocios los que participan, porque la asociación con la que el gobierno firmó no tiene representatividad nacional”, señaló.
La cifra es mínima frente a las 115 mil a 120 mil tortillerías que operan en el país, lo que, según López, impide cumplir con el objetivo gubernamental de reducir el precio de este alimento básico. Además, advirtió que políticas públicas como el aumento a 30 días de aguinaldo y la reducción de la jornada laboral a 40 horas podrían incrementar el precio de la tortilla entre 4 y 5 pesos por kilo, en un contexto donde ya existe disparidad: 22 pesos en el Valle de México, hasta 32 pesos en el norte del país, y entre 24 y 28 pesos en otras regiones.
López atribuyó estas medidas a decisiones “sin estudios previos, solo por temas electorales”, y urgió a las autoridades a dialogar con el sector para evitar afectaciones económicas.






