Las festividades del Día de los Fieles Difuntos, celebradas el 1 y 2 de noviembre, no solo son una tradición cultural, sino también un motor económico con un crecimiento anual de más del 9%. Según la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), el gasto de las familias durante estas fechas podría alcanzar los 45 mil 318 millones de pesos para 2025.
La Ciudad de México destaca como el principal centro de consumo, con una cuarta parte de las ventas nacionales. De acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco CDMX), solo en la capital se generarán 11 mil 446 millones de pesos durante el fin de semana del 1 y 2 de noviembre.
Además, se prevé un incremento del 4.2% en las ventas en comparación con el año anterior, impulsado por la demanda de productos como flores de cempasúchil, pan de muerto, veladoras, alimentos para ofrendas y artículos decorativos. El sector hotelero también se beneficiará, con una ocupación estimada entre el 69% y 73%.
El impacto económico se extiende a otros giros, como agencias de viajes, restaurantes, abarrotes, papelerías, florerías y tiendas de disfraces, que registran un aumento en sus ventas durante la temporada.






