La economía mexicana registró una notable mejora en el mercado laboral durante el mes de julio, alcanzando su menor nivel de desocupación en diez meses, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La Población Económicamente Activa (PEA) –que agrupa a quienes tienen un empleo o buscan uno activamente– se situó en 62.54 millones de personas. Esto representa un incremento de 750,000 personas respecto a junio y de 390,000 en comparación con julio de 2024.
El dato positivo se explica principalmente por un sólido aumento de 633,000 personas en la población ocupada, que compensó con creces un leve repunte de 73,000 en la población desocupada, la cual llegó a 1.73 millones de personas. Como resultado, la tasa de desempleo (desestacionalizada) se ubicó en 2.56%, su nivel más bajo desde octubre de 2024, cuando se registró el mínimo histórico de la serie.
El reporte del INEGI presenta un panorama mixto. Por un lado, la tasa de subocupación –que mide a quienes tienen la necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de las que su empleo actual les permite– mostró una mejora significativa. Dicha tasa disminuyó del 7.29% en junio al 7.04% en julio, ubicándose en su punto más bajo desde abril.
Por otro lado, el sector informal registró un preocupante avance. La tasa de informalidad laboral aumentó del 54.80% al 55.67%, lo que significa que más de la mitad de la población ocupada se desempeña en condiciones de informalidad. Este es el porcentaje más alto registrado desde junio de 2022.
En cuanto a la Población No Económicamente Activa (PNEA), que incluye a quienes no trabajan ni buscan trabajo, se observó una disminución de 186,000 personas. Dentro de este grupo, destaca el aumento de 44,000 personas en la población “disponible”, integrada por quienes no buscan trabajo pero aceptarían uno si se les ofrece. Este segmento alcanzó los 5.09 millones de personas.
Si esta población disponible se incluyera en el cálculo del desempleo, la tasa paintaría un escenario menos optimista. El INEGI reporta que esta “tasa de desempleo extendido” se habría situado en 10.08% en julio, mostrando un ligero aumento frente al 10.02% del mes previo, lo que sugiere que aún existe una considerable reserva de fuerza laboral que no está siendo captada por los indicadores tradicionales.
Los datos de julio reflejan así una recuperación en la generación de empleos formales, aunque con el persistente reto de la informalidad y una subutilización amplia de la fuerza laboral que no se refleja en la tasa de desocupación convencional.






