En julio de 2025, la balanza comercial de México registró un déficit de 17 millones de dólares (mdd), una reversión frente al superávit de 514 mdd observado en el mes anterior, según se desprende de los datos reportados por las autoridades.
El resultado del séptimo mes del año se explica por una mezcla de factores: un crecimiento modesto de las exportaciones, lastrado por una fuerte caída del sector petrolero, y un incremento en las importaciones.
Las exportaciones totales crecieron un 4.0% a tasa anual. Este avance fue impulsado enteramente por las exportaciones no petroleras, que aumentaron un 5.2%. En contraste, las ventas al exterior de productos petroleros se desplomaron un 23% interanual.
Al desagregar las exportaciones no petroleras, el desempeño fue mixto: mientras las manufactureras crecieron un sólido 5.3% y las exportaciones controladas por empresas crecieron un 22.2%, las agropecuarias cayeron un -5.6%.
Por el lado de las importaciones, estas se incrementaron un 1.7% respecto a julio de 2024. Este aumento fue resultado de un avance de 2.5% en las compras no petroleras del exterior, que compensaron una caída de -7.1% en las importaciones petroleras.
Un análisis detallado de las exportaciones manufactureras revela una marcada divergencia. El crecimiento anual del 5.29% en este rubro se debió casi exclusivamente al dinamismo de las manufacturas no automotrices, que se expandieron un robusto 11.73%.
Por el contrario, las exportaciones automotrices cayeron un -7.0% en julio, afectadas por la imposición de aranceles sectoriales por parte de Estados Unidos. Este hecho ha generado una contracción persistente, ya que este sector ha registrado caídas interanuales en cinco de los siete meses del año.
A pesar del déficit mensual, en el panorama general de los primeros siete meses de 2025, la balanza comercial acumula un superávit de 1,416 mdd. Este resultado contrasta favorablemente con el déficit de -12,136 mdd registrado en el mismo periodo del año anterior.
El crecimiento acumulado de las exportaciones totales es de 4.29%, impulsado por un avance de 5.77% en las no petroleras. Dentro de estas últimas, las manufactureras crecieron 6.09%, gracias a un aumento del 11.92% en las no automotrices. Las exportaciones automotrices, en cambio, acumulan una contracción de -4.49%, su peor desempeño desde 2020.
La proporción de las manufacturas no automotrices dentro del total de exportaciones mexicanas alcanzó el 61.76% en el periodo, su nivel más alto para un lapso similar desde 2009. Analistas atribuyen este fenómeno a que los aranceles estadounidenses aplicados bajo la Ley IEEPA se están aplicando con mayor rigor al sector automotor que a otros sectores manufactureros.
El comercio con Estados Unidos, destino del 84.03% de las exportaciones no petroleras de México, sigue siendo el pilar fundamental. Las ventas no petroleras a ese país crecieron 5.9% en el acumulado enero-julio, mientras las dirigidas al resto del mundo lo hicieron en 5.1%.






