En un giro que intensifica el tono de la política exterior boliviana, el candidato presidencial derechista Jorge “Tuto” Quiroga acusó este lunes al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de ser el “jefe de un conglomerado criminal mafioso que se ha robado la presidencia” de ese país.
Las declaraciones, realizadas en una entrevista con una agencia de noticias, se producen en un momento de alta tensión internacional, con buques de guerra de Estados Unidos desplegados frente a las costas venezolanas. Washington, que ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro, acusa al mandatario de dirigir el “Cartel de los Soles”, al que cataloga como organización terrorista.
Desde La Paz, Quiroga fue más allá y llamó “al pueblo y a las Fuerzas Armadas de Venezuela a no ser cómplices de un cártel de narcotraficantes”. El aspirante a la presidencia de Bolivia, quien se medirá en un balotaje con el centroderechista Rodrigo Paz, se jactó de “nunca haber reconocido el gobierno de Maduro”, de quien afirmó que “está muerto de miedo” por la recompensa que pesa sobre él.
Un cambio de rumbo en las acusaciones marcan un potencial punto de quiebre en las relaciones bilaterales. Bolivia, durante los 20 años de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) iniciados por Evo Morales y continuados por Luis Arce, ha sido uno de los aliados más firmes del chavismo, junto a Cuba y Nicaragua. La eventual victoria de Quiroga supondría un alineamiento con la posición estadounidense y un distanciamiento claro de Caracas.
Sobre la posibilidad de una invasión estadounidense a Venezuela, el candidato del movimiento Libre se abstuvo de hacer comentarios. En su lugar, centró su mensaje en un llamado interno: “Sabemos que hay gente en Venezuela que no acepta su liderazgo (de Maduro). Lo que hago es pedir a todas las fuerzas del orden de Venezuela que se pongan del lado de la democracia”.






