El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, señaló este viernes que las condiciones económicas actuales podrían justificar un ajuste en la política monetaria, abriendo así la posibilidad de un recorte en las tasas de interés en medio de crecientes presiones políticas del presidente Donald Trump y un panorama económico lleno de incertidumbre.
Durante su discurso en el prestigioso Simposio de Política Económica de Jackson Hole, Powell –cuyo mandato se extiende hasta mayo de 2026– reconoció que la institución enfrenta una “situación desafiante” caracterizada por riesgos simultáneos: un repunte inflacionario impulsado por los aranceles comerciales y señales de debilitamiento en el mercado laboral.
“Los riesgos a la baja para el empleo están aumentando”, advirtió el jefe de la Fed, destacando que estos desafíos podrían materializarse rápidamente en forma de despidos. Aunque describió el mercado laboral actual como “equilibrado”, calificó este balance de “curioso”, resultado de una “marcada desaceleración tanto en la oferta como en la demanda de trabajadores”.
El mensaje de Powell llega en un contexto de constantes ataques públicos por parte del presidente Trump, quien ha ejercido presión abierta para que el banco central recorte las tasas de interés y así estimular el crecimiento económico.
El titular de la Fed también alertó sobre el impacto inflacionario de la política comercial: “Los efectos de los aranceles sobre los precios al consumidor son ahora claramente visibles y podrían agravarse en los próximos meses”. Reconoció “gran incertidumbre” sobre la magnitud y el momento exacto de estos efectos, pero fue contundente al afirmar: “No permitiremos que un aumento puntual del nivel de precios se convierta en un problema de inflación persistente”.
Frente a este escenario complejo, Powell indicó que las perspectivas económicas y los riesgos cambiantes “podrían justificar un ajuste de su postura política”, lo que en términos concretos significaría un recorte de las tasas de interés.






