En los últimos años, el comercio ilegal de fauna silvestre en redes sociales ha crecido de forma preocupante, facilitado por el anonimato que ofrecen plataformas como Facebook y WhatsApp. A través de grupos cerrados y cadenas privadas, traficantes promocionan y venden animales, sus partes o derivados, violando la legislación ambiental vigente y poniendo en riesgo a especies protegidas.
Este tipo de comercio representa una grave amenaza para la conservación de la biodiversidad, especialmente en México, donde muchas de las especies afectadas están bajo protección de la Ley General de Vida Silvestre, la NOM-059-SEMARNAT-2010 y los tratados internacionales como CITES.
La guía ciudadana para detectar y reportar estos casos señala ejemplos de ejemplares sujetos a tráfico ilegal: loros, guacamayas, primates no humanos, felinos, tortugas marinas, mamíferos marinos y plantas como orquídeas y peyote, así como restos taxidermizados y partes como pieles, plumas y huevos.
Entre los indicadores de alerta están:
- Uso de términos disfrazados o abreviados para evitar ser detectados.
- Fotografías de animales silvestres en venta o como mascotas.
- Perfiles o grupos cerrados con actividad sospechosa.
La Profepa exhorta a la ciudadanía a reportar cualquier actividad ilegal, especialmente cuando se trate de especies cuya venta está expresamente prohibida como delfines, pericos o monos araña.
Además de violar la ley, estas prácticas atentan contra el trato digno y respetuoso a los animales, generando sufrimiento físico y deterioro de su bienestar durante su comercialización.






