El Comité contra la Desaparición Forzada (CDF) de la ONU ordenó medidas cautelares al Estado mexicano tras el hallazgo de restos humanos calcinados y objetos personales en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco. Las autoridades deberán resguardar el lugar, proteger la evidencia bajo la cadena de custodia y realizar análisis genéticos para identificar los restos y compararlos con perfiles de personas desaparecidas.
Organizaciones como la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato y Solidaridad Consultora señalaron que esta acción responde a su petición, destacando la necesidad de garantizar la participación y protección de las familias afectadas. Asimismo, el Comité pidió investigar patrones, motivos y el modus operandi de los perpetradores, además de identificar las particularidades que explican las desapariciones en la región.
El CDF expresó preocupación por el riesgo de daño a los restos y las barreras enfrentadas por familiares para acceder a información sobre las investigaciones. También subrayó la importancia de un análisis exhaustivo de los objetos encontrados para determinar su vínculo con las víctimas y llamó a garantizar un contexto de justicia y verdad para todas las personas desaparecidas.
Estas medidas serán monitoreadas por el Comité, mientras organizaciones civiles subrayan su relevancia para colectivos y familias afectadas en todo el país.
