México registró un nuevo retroceso en materia de Estado de derecho. De acuerdo con el informe más reciente del Índice de Estado de Derecho 2026 del World Justice Project (WJP), el país descendió cuatro posiciones respecto al año anterior y se ubicó en el lugar 125 de 143 naciones evaluadas a nivel mundial.
El reporte advierte que el deterioro institucional forma parte de una tendencia global. El 62 por ciento de los países analizados registró retrocesos durante el último año y México figura entre las naciones donde han disminuido diversos indicadores relacionados con la democracia, las libertades y los contrapesos al poder.
La calificación general de México cayó 2.7 por ciento y, dentro de América Latina y el Caribe, el país ocupa el puesto 28 de 32, ubicándose entre los resultados más bajos de la región.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio señala que las libertades vinculadas al espacio cívico continúan bajo presión. Entre ellas destacan la libertad de opinión y expresión, la libertad de reunión y asociación, así como la participación ciudadana, indicadores que mostraron deterioros en México junto con una tendencia observada en buena parte del mundo.
El informe también identifica una creciente influencia del poder ejecutivo sobre los sistemas de justicia civil y penal como uno de los principales factores detrás del debilitamiento institucional. Asimismo, advierte que los mecanismos de control y equilibrio frente al poder gubernamental enfrentan mayores dificultades para actuar de manera efectiva.
No todo fueron retrocesos. El World Justice Project destacó mejoras en algunos indicadores relacionados con el acceso a la justicia civil y la igualdad de trato. México avanzó en aspectos como la ausencia de discriminación, la protección de derechos laborales fundamentales y la reducción de demoras injustificadas en procedimientos administrativos.
Entre los rubros con peores resultados para el país aparecen la justicia penal, donde México se ubicó en la posición 139 de 143; la ausencia de corrupción, en el lugar 135; la justicia civil, también en el lugar 135; y el indicador de orden y seguridad, donde alcanzó la posición 132 a nivel global.
El documento concluye que el fortalecimiento de las instituciones, la transparencia gubernamental y la protección de los derechos fundamentales seguirán siendo desafíos centrales para México en los próximos años, en un contexto internacional donde el estado de derecho enfrenta presiones cada vez mayores.



