La obra de Kati Horna vuelve a ocupar un lugar protagónico en la escena cultural mexicana con una exposición que invita a descubrir cómo lo cotidiano puede transformarse en algo sorprendente. El Museo del Palacio de Bellas Artes abrió las puertas de “Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano”, una muestra dedicada a una de las fotógrafas más importantes del siglo XX.
La exposición recorre distintas etapas de la vida y obra de la artista, desde sus primeros años en Europa y su experiencia durante la Guerra Civil Española hasta su llegada a México en 1939. Fue en territorio mexicano donde encontró un espacio para desarrollar gran parte de su trabajo y construir una trayectoria que se extendería durante más de seis décadas.
A través de sus imágenes, Horna logró capturar escenas aparentemente simples para transformarlas en relatos cargados de imaginación, sensibilidad y reflexión. Su mirada combinó la influencia de las vanguardias europeas con la riqueza cultural mexicana, creando una propuesta visual que continúa despertando interés entre nuevas generaciones.
La muestra también representa una oportunidad para reconocer el papel de las mujeres que contribuyeron a la construcción de la modernidad artística en México. Su legado permanece vigente no solo por la calidad de sus fotografías, sino por la manera en que documentó una época marcada por profundos cambios culturales y sociales.
Con esta exhibición, el Museo del Palacio de Bellas Artes ofrece al público un acercamiento a una creadora cuya obra desafía las fronteras entre la realidad y la imaginación. Cada fotografía invita a detenerse, observar con atención y descubrir que, muchas veces, lo extraordinario se encuentra escondido en los detalles más comunes de la vida.
La exposición estará abierta al público hasta el 7 de febrero de 2027, convirtiéndose en una de las propuestas culturales más importantes para quienes buscan adentrarse en la historia de la fotografía y en el universo creativo de una artista que hizo de lo cotidiano una forma de asombro.



