En Puebla, alrededor de 151 mil niños y adolescentes realizan trabajos prohibidos, y el 31.48 por ciento no recibe ningún ingreso económico, pese a desempeñarse en actividades que pueden poner en riesgo su integridad.
La situación evidencia que una parte de la población infantil enfrenta condiciones laborales que vulneran sus Derechos y que, además, no les generan una remuneración.
El panorama resalta la importancia de reforzar las medidas de prevención y protección de la infancia para combatir el trabajo infantil y garantizar el bienestar, la seguridad y el desarrollo integral de la niñez y adolescencia.






