La Ciudad de México se vistió de verde, blanco y rojo. Con motivo de la conmemoración del Día de Teherán, algunos de los monumentos más emblemáticos de la capital del país fueron iluminados con los colores de la bandera de Irán, en un gesto simbólico de amistad y cooperación entre ambas naciones.
El Zócalo capitalino, el Ángel de la Independencia, la Diana Cazadora y el Monumento a Cuauhtémoc formaron parte de esta iniciativa, que transformó temporalmente la imagen nocturna de algunos de los espacios más representativos de la ciudad.
La iluminación especial fue presentada como una muestra de acercamiento cultural y diplomático entre México e Irán, destacando los vínculos de respeto y colaboración que ambas naciones han construido a través de los años.
Las imágenes de los monumentos iluminados comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, donde ciudadanos compartieron fotografías y videos del espectáculo visual. La iniciativa generó diversas reacciones entre usuarios que destacaron tanto el valor simbólico del acto como la relevancia de la diplomacia cultural en el fortalecimiento de las relaciones internacionales.
El Día de Teherán es una fecha dedicada a celebrar la historia, identidad y desarrollo de la capital iraní, considerada uno de los principales centros políticos, económicos y culturales de Medio Oriente.
La iluminación de edificios y monumentos públicos es una práctica utilizada en diversas ciudades del mundo para conmemorar fechas especiales, expresar solidaridad o reconocer acontecimientos de relevancia internacional. En esta ocasión, la Ciudad de México se sumó a esa tradición mediante un mensaje de amistad entre pueblos.



