La visita apostólica del Papa León XIV a Francia entró en una de sus etapas más emotivas con su llegada a Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación del catolicismo, donde combinó actos de oración multitudinarios con un encuentro privado con víctimas de abusos cometidos dentro de la Iglesia.
Después de varios días de actividades en París, el Pontífice se trasladó al sur de Francia para encabezar la Oración del Santo Rosario y la tradicional Procesión Aux Flambeaux en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Miles de peregrinos participaron en la ceremonia, iluminando el recinto con velas encendidas y elevando plegarias por la paz, la esperanza y la reconciliación.
Sin embargo, el momento de mayor impacto de la jornada ocurrió lejos de los reflectores. León XIV sostuvo una reunión de casi dos horas con siete víctimas de abusos relacionados con la Iglesia francesa. Tras el encuentro, varios de los participantes aseguraron que el Papa mostró una profunda capacidad de escucha, sensibilidad ante sus testimonios y un amplio conocimiento de los casos expuestos.
Las víctimas relataron a medios internacionales que el Pontífice se mostró conmovido por las historias escuchadas y reconoció que aún existe mucho trabajo pendiente en materia de prevención, acompañamiento y reparación. También señalaron que percibieron a un líder consciente de la dimensión sistemática que alcanzó este problema durante décadas y decidido a mantener la atención sobre el tema.
La escala en Lourdes se produce después de una intensa agenda en París. Durante su estancia en la capital francesa, León XIV fue recibido por el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. El mandatario presentó a Francia como un “país de diversidad” y destacó la importancia de la libertad religiosa, el diálogo entre creyentes y no creyentes, la defensa de los derechos humanos y la construcción de la paz.
Macron aprovechó además la visita papal para reflexionar sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial, al advertir que la tecnología debe estar al servicio del ser humano y no convertirse en una herramienta capaz de limitar libertades o concentrar poder.
A lo largo de su recorrido por Francia, León XIV también ha reunido a miles de fieles en los Campos Elíseos y en la Plaza de la Concordia, donde celebró una multitudinaria misa enfocada en la búsqueda de sentido, verdad y esperanza en un mundo marcado por conflictos, crisis sociales y acelerados cambios tecnológicos.
Con encuentros con autoridades, jóvenes, migrantes y víctimas de abusos, el viaje del Pontífice se ha convertido en un mensaje de cercanía y reconciliación. Tras su paso por Lourdes, León XIV continuará su visita apostólica por territorio francés antes de concluirla en la ciudad de Metz.






