Javier Aguirre inició una nueva aventura en el futbol europeo. El técnico mexicano llegó a España para asumir formalmente la dirección técnica del Valencia, uno de los clubes con mayor tradición en LaLiga, que atraviesa un momento complicado al ubicarse en la parte baja de la clasificación.
A su arribo, el llamado “Vasco” no ocultó el entusiasmo que le genera dirigir a una institución con tanta historia. El estratega reconoció que el prestigio del club, su afición y el peso que representa dentro del futbol español fueron factores determinantes para aceptar el reto, pese a la delicada situación deportiva que enfrenta el equipo.
La misión no será sencilla. Valencia ocupa actualmente la penúltima posición del campeonato con apenas cuatro puntos después de siete jornadas, un arranque muy por debajo de las expectativas para una institución acostumbrada a competir por objetivos más ambiciosos.
Sin embargo, Aguirre se mostró confiado en poder revertir el panorama. El entrenador destacó que la plantilla cuenta con la calidad suficiente para salir de la crisis y consideró que el nivel de los jugadores no corresponde al lugar que ocupan en la tabla general. Por ello, anticipó que habrá mucho trabajo por delante para recuperar el rumbo y devolver la tranquilidad al club.
Fiel a su estilo, el técnico mexicano también dejó espacio para el humor durante sus primeras declaraciones. Al ser cuestionado sobre si esta etapa podría representar el cierre de su carrera como entrenador, respondió entre risas que esa decisión dependerá, en buena medida, de su esposa Silvia.
A sus 67 años, Aguirre suma un nuevo desafío a una trayectoria marcada por rescatar equipos en situaciones complejas. Ahora buscará escribir otro capítulo exitoso en España, esta vez con la responsabilidad de devolver al Valencia la competitividad que históricamente lo ha caracterizado.



