México alcanzó un nuevo máximo histórico en Inversión Extranjera Directa (IED) durante el primer semestre de 2026, al registrar un crecimiento respecto al mismo periodo del año anterior.
La llegada de capital extranjero favorece la apertura y expansión de fábricas, empresas y negocios en el país, lo que contribuye a la generación de empleos formales y al fortalecimiento de la actividad económica.
El comportamiento de la IED también refleja la participación de México en los mercados internacionales y abre oportunidades para impulsar nuevos proyectos productivos y de inversión.



