El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, dio inicio a su última gran cita diplomática al frente del organismo internacional antes de concluir su mandato a fin de año.
Con un tono contundente, el diplomático portugués hizo un llamado urgente a las potencias a reforzar el diálogo multilateral, la cooperación climática y la reforma de las instituciones globales, ante la advertencia que el mundo enfrenta divisiones geopolíticas cada vez más profundas que amenazan la paz colectiva.
El encuentro no solo marca la recta final para el liderazgo de Guterres, sino que coincide con momentos decisivos sobre quién ocupará el máximo sillón de la diplomacia global.
Soon, world leaders will gather here at the @UN General Assembly to find solutions to the world’s most pressing challenges.
— António Guterres (@antonioguterres) September 20, 2026
This is my last #UNGA as Secretary-General and my message is clear: We need international dialogue, cooperation and collective action — now more than ever.… pic.twitter.com/v3vs2XCgXz
En este escenario, la expresidenta de Chile y ex alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, acaparó la atención internacional tras hacer pública su renuncia a la candidatura para la Secretaría General. Aunque impulsó con fuerza la bandera de que una mujer latinoamericana tome las riendas del organismo, optó por dar un paso al costado tras los sondeos informales del Consejo de Seguridad.
Con la salida de Bachelet, la contienda entra en su etapa de mayor presión diplomática antes de fin de año, cuando los estados miembros deberán resolver la sucesión. Pese a retirarse de la carrera, la exmandataria aseguró que no se arrepiente de haber abanderado el desafío e instó a la comunidad internacional a no perder la oportunidad histórica de romper el techo de cristal en Naciones Unidas, donde en más de ocho décadas de historia nunca ha gobernado una mujer.



