El Gobierno de México prevé impulsar de manera significativa la generación de energía eólica durante los próximos años, con el objetivo de incrementar en 84 por ciento la capacidad instalada del país hacia 2030.
La meta contempla alcanzar aproximadamente 15 mil megavatios (MW) de capacidad eólica, mediante la incorporación de nuevos proyectos que fortalecerán la participación de las energías renovables en el sistema eléctrico nacional.
De acuerdo con la Secretaría de Energía (Sener), esta estrategia forma parte del plan de transición energética que busca elevar la generación de electricidad proveniente de fuentes limpias durante la presente administración.
Las autoridades estiman que la participación de las energías renovables en la generación eléctrica nacional crecerá de manera importante en los próximos años, impulsada principalmente por proyectos eólicos y solares.
La estrategia también considera aprovechar la capacidad de las centrales hidroeléctricas para contribuir a la estabilidad y confiabilidad del suministro eléctrico, complementando la generación proveniente del viento y el sol.
El crecimiento de la industria eólica abre nuevas oportunidades para empresas vinculadas con la fabricación de componentes, construcción de infraestructura y mantenimiento de parques energéticos.
Entre los sectores con potencial de desarrollo destacan la producción de torres, palas, aerogeneradores, sistemas eléctricos y servicios especializados para la operación de instalaciones eólicas.
Además, las autoridades analizan el potencial de la energía eólica marina como una alternativa para fortalecer el cumplimiento de las metas nacionales de transición energética.
Como parte de este impulso, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó sobre la adjudicación de ocho proyectos eólicos que estarán ubicados principalmente en Nuevo León y Tamaulipas.
Las obras están programadas para entrar en operación entre 2029 y 2030 y contemplan, además, sistemas de almacenamiento mediante baterías para mejorar la eficiencia y estabilidad de la energía generada.
Con estas acciones, México busca consolidar una mayor participación de las fuentes renovables en la producción de electricidad y avanzar hacia un sistema energético más diversificado y sustentable.



